El modelo de ITA está basado en los siguientes principios:

1. La intervención terapéutica es multisistémica. No se focaliza sólo en el paciente si no que incluye a la familia en el tratamiento. La atención se centra en el menor, la familia y la comunidad.

2. La propia institución tiene un importante carácter terapéutico, lo que permite mejorar la respuesta al tratamiento y favorecer los procesos de cambio que estos pacientes necesitan.

3. El tratamiento es personalizado dentro de un programa interdisciplinar que gira alrededor de la tutorización individualizada.

4. Se presta una atención especial a la continuidad asistencial con equipos que trabajan de forma coordinada.

5. La intervención psicoterapéutica y el proceso de cambio es el elemento más importarte del tratamiento.

6. La intervención educativa, psicosocial y rehabilitadora consolida y potencia ese proceso de cambio asegurando la creación e inicio de un proyecto de futuro.