Entendemos que la superación del TCA no se limita a la mejora del estado físico y del peso, ni tan siquiera de los hábitos alimentarios alterados por la enfermedad.

Este objetivo es primordial y, muchas veces es prioritario o vital, pero consideramos que en la base de todo proceso terapéutico deben incluirse y trabajarse, en particular, los aspectos motivacionales vinculados con la conciencia de enfermedad y la actitud del individuo ante su tratamiento, así como la adherencia al mismo También, y a lo largo del proceso, consideramos que es fundamental conocer el funcionamiento del trastorno en la organización del individuo y su entorno, los mantenedores actuales de su problema y por último el trabajo de la autonomía y el autocuidado.